¿Cómo conseguir una licencia bancaria offshore?

En muchas jurisdicciones (especialmente en San Vicente y Granadians, Antigua y Barbuda, Belice, Naurú, Mauricio, Panamá, Islas Samoa, Vanuatu) es posible y relativamente barato registrar una entidad bancaria propia. Son los bancos offshore genuinos a los que nos hemos referido anteriormente.

Una persona física o jurídica puede crear un banco propio como oficina de gestión de su propio capital o de los demás, incluyendo el préstamo de fondos a sus empresas radicadas en un país de alta fiscalidad. La esencia del banco offshore es trabajar con no residentes en la jurisdicción. Pueden conseguir de este modo importantes beneficios y descuentos en transacciones con otras entidades bancarias y especialmente en operaciones financieras. Se abren las posibilidades de realizar a un coste más económico:

  • Operaciones bursátiles.
  • Apertura de cuentas de corresponsalía en otros bancos.
  • Transacciones bancarias.
  • Obtención de préstamos interbancarios a un interés reducido.
  • Concesión de préstamos a terceros.

No es ésa una aventura para todo el mundo, dadas las características del negocio bancario. Sin embargo, el hecho es que con unos medios limitados se puede poseer una licencia bancaria propia.  

Los requisitos exigidos en estas jurisdicciones varían mucho, las más liberales suelen ser:

  • De dos a tres referencias bancarias sobre la solvencia del interesado.
  • Dos referencias sobre las habilidades profesionales del interesado en el ámbito bancario o financiero, emitidas por sendos bancos.
  • Breve Curriculum Vitae sobre la experiencia en negocios o finanzas del interesado.
  • Certificación de bienes del interesado, quien debe poseer entre 500.000 y 1.000.000 de euros.
  • Certificado de buena conducta de la policía local
  • Depósito recuperable o no, según la jurisdicción, de un millón de euros utilizable por el cliente días después de obtener la autorización (Antigua y Barbuda), ó 500.000 euros que quedan en el país (Islas Samoa).
  • Unos costes de constitución de entre 25.000 y 28.000 euros.

Los agentes de formación, que ofrecen también todos los requisitos anteriores, cobran alrededor de los 50.000 euros de constitución y la misma cantidad por el mantenimiento anual. 

En Antigua, isla caribeña de 65.000 habitantes con una economía basada en el turismo y los servicios financieros, la situación ha cambiado recientemente. La ley de 1983 sobre constitución de bancos offshore era muy laxa, hoy en día, la entrada en vigor de la nueva legislación contra el blanqueo de dinero ha terminado aparentemente con la manga ancha para constituir bancos. A partir de ahora se exigen criterios más estrictos, por ejemplo más de cinco millones de euros de depósito, y una indiscutible solidez financiera de las empresas matrices. 

Otras jurisdicciones muy liberales, como el Estado norteamericano de Nevada, permiten registrar sociedades con el adjetivo "Trust", "Bancorp" o "Bancorporation", en este caso, no estamos ante una licencia bancaria, pero como a mucha gente le da igual, estas sociedades actúan como entidades bancarias. Las condiciones de formación son las de cualquier compañía offshore, alrededor de unos 1.800 euros de constitución y 1.500 euros anuales de mantenimiento

Se han cometido muchos abusos, delitos y estafas a través de los bancos offshore, por lo que las actuaciones de numerosas instituciones internacionales contra estas entidades y los países que las acogen se han multiplicado. Es ya habitual exigir el disponer de presencia local, con oficina y personal permanente y, en algunos casos, conservar los registros, archivos y documentación relevante en el enclave. En 1998 había 4.000 bancos offshore en 60 jurisdicciones, la mitad de estos bancos se encontraban registrados en territorios del Caribe. Hoy en día la emisión de licencias bancarias ha sido reducida drásticamente, algunos países del Pacífico continúan registrando bancos offshore y, al menos hasta hace poco, la República de Montenegro vendía licencias de bancos por Internet por 9.999 dólares.