la privacidad
métodos
de protección
La privacidad podemos
definirla como
aquella parcela de nuestra vida privada que tenemos derecho a
proteger y ocultar frente a los demás. La mayoría
de las personas
la relacionan con el terreno afectivo, en especial con el derecho a
la intimidad.
Pero
existe otro tipo de privacidad que
tiene una estrecha relación con los paraísos
fiscales y los
negocios offshore.
Se trata de la que afecta a datos personales,
fiscales, financieros y económicos.
Hoy
en día, la mayoría de los
gobiernos del mundo, liderados por los Estados Unidos, están
aprobando leyes y normativas para fortalecer la lucha contra el
terrorismo internacional, el narcotráfico y el blanqueo
de
capitales. En muchas ocasiones estas medidas limitan
seriamente
algunas libertades individuales, además de comprometer el
derecho a
la privacidad de muchos ciudadanos inocentes.
No
faltan voces de protesta que
consideran estas prácticas una clara extra
limitación de los poderes públicos
en sus funciones y
sostienen que, en realidad, tras los fines supuestamente
legítimos
se esconden oscuras motivaciones políticas y
económicas.
Sea
como fuere, cada vez son más las
personas que se preocupan por mantener la confidencialidad en todas
sus operaciones económicas. Las jurisdicciones
offshore ofrecen en
este sentido un marco ideal, ya que cuentan con estrictas leyes de
privacidad y secreto
bancario.
Esta
circunstancia, ciertamente, ha
sido aprovechada en numerosas ocasiones para cometer fraude fiscal o
llevar a cabo actividades delictivas, pero también sirve a
muchos
intereses legítimos. Uno de los más comunes es la
protección
del
patrimonio.
Evitar
la exposición pública de los bienes que una
persona tiene puede evitar diferentes amenazas, como demandas
judiciales de desaprensivos que sólo persiguen lucro
económico,
extorsiones por bandas mafiosas o criminales, juicios de acreedores
que pretenden ir más allá de la responsabilidad
corporativa, etc.
También
pueden existir otras razones
de tipo empresarial, como por ejemplo la participación de
manera
confidencial en otra sociedad o, por supuesto motivaciones personales.
Muchas personas simplemente no están dispuestas a que sus
asuntos
económicos sean prácticamente de dominio
público y por tanto
fácilmente accesibles para cualquier entidad, organismo
gubernamental o particular.
Pero
de nada sirve buscar el anonimato
tras una sociedad
offshore si paralelamente se va dejando un reguero
de pistas en forma de correos electrónicos, cartas o
movimientos
bancarios. Para lograr un nivel de protección total, se
deben cuidar
también otros aspectos incluyendo comunicaciones,
transacciones
bancarias o incluso la ciudadanía,
que tendrá una importante
repercusión sobre la situación legal y tributaria
del interesado.
En
este sentido, la industria offshore,
o sectores relacionados, han desarrollado diversos servicios que
persiguen el objetivo de la privacidad total. Mencionamos algunos de
los más populares a continuación:
- Oficinas
virtuales. Permiten recibir correo en
localizaciones alternativas al propio domicilio.
- Números
virtuales de teléfono (call
forwarding). Números telefónicos en
otros países
desde los cuales se redirigen las llamadas al teléfono del
cliente.
- Teléfono
móvil y tarjeta sim anónima. Son
terminales no registrados y sin
dispositivos de rastreo.
- Soluciones
de criptografía para correo
electrónico. Impiden la lectura de emails
enviados a
través de la red.
- Software
de navegación anónima por
Internet u ocultación de IP. Permite navegar
por Internet y enviar
emails, sin desvelar la localización del usuario.
- Alojamiento
Web offshore y dominios
privados. Servidores situados en seguras
localizaciones offshore.
- Tarjetas
de crédito virtuales y
anónimas. Permiten pagos online y retiros en
cajeros automáticos sin que quede registrada la identidad
del
usuario.
- Pagos por
Internet anónimos mediante
dinero electrónico. Diversos tipos de monedas
electrónicas con las que se pueden efectuar pagos
anónimamente.
- Programas
de ciudadanía económica o
segundo pasaporte. Destinados normalmente a personas que
quieren abandonar su país o renunciar a su nacionalidad con
el fin
de obtener ventanas fiscales u operar cuentas bancarias con mayor
privacidad.
- Licencias
de conducir alternativas. Se pueden obtener en
determinados
países. Sirven de identificación alternativa, de
manera parecida a
un pasaporte.
- Pasaportes
de camuflaje e
identificaciones varias. Sin valor legal, pero utilizadas
para
simular otra identidad en determinadas circunstancias.
Como
se puede constatar, la oferta de productos y
servicios complementarios es muy variada. Algunos resultan
fundamentales en la protección de la privacidad mientras que
en
otros casos su utilidad es discutible y más bien representan
lucrativos negocios para sus promotores. Existen numerosos servicios
y programas totalmente legales, aunque es un sector en el que abundan
las estafas, en especial en el campo de las tarjetas de
crédito,
pasaportes, e identificaciones. Es conveniente por tanto, que se
valore cuidadosamente cada necesidad y sólo se contraten a
través
de un servicio de confianza.
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