qué significa offshore
definición y
análisis de término
Offshore es
una palabra anglosajona que significa alejado de la costa
o mar adentro. Este calificativo se aplica a diferentes tipos
de
actividades que se realizan en alta mar como por ejemplo la explotación
de plataformas petrolíferas o de obtención de energía eólica.
En
el lenguaje financiero se utiliza el término offshore, metafóricamente,
para describir cualquier actividad económica o inversión que se realiza
fuera del propio país de residencia. Se puede tratar de productos muy
variados: cuentas bancarias, pólizas de seguros, inversiones
inmobiliarias, sociedades extranjeras, fondos de inversión, etc.
Debido a que estos negocios se
realizan fuera del territorio donde uno reside, en castellano se les ha
dado el calificativo de extraterritoriales.
Esta palabra ha tenido sin embargo poca difusión, por lo que incluso en
textos en castellano se emplea profusamente el término anglosajón.
A
partir de los años 80, se fue restringiendo la aplicación del término
offshore a determinados tipos de negocios. Se entendía que para poder
hablar de una auténtica inversión extraterritorial ésta
debía
producirse en algún país o territorio que ofreciera determinadas
ventajas con respecto al propio lugar de residencia. Hablamos de
beneficios fiscales, facilidad de trámites para constituir sociedades,
estrictas leyes de privacidad o de secreto
bancario entre otros.
Estas
condiciones se dan en los llamados paraísos
fiscales que, debido la
connotación peyorativa que tradicionalmente ha venido arrastrando este
término, han pasado a autodenominarse jurisdicciones o centros
financieros offshore. De este modo, en la actualidad, la palabra se
emplea para describir a toda la industria y a la paleta de servicios
que se ha desarrollado alrededor de los paraísos
fiscales y otros
territorios
de baja tributación.
Muchos de ellos (aunque no todos)
están situados en lejanas islas o territorios de ultramar, por lo que
la definición inicial (alejado de la costa) es sumamente acertada. En
cualquier caso, independientemente de que se hallen situados en el mar
o no, todos estos territorios constituyen auténticas “islas fiscales”.
Veamos un supuesto práctico que
ayudará a la mejor comprensión de lo expuesto hasta ahora:
Un
ciudadano español decide abrir una cuenta bancaria en el extranjero,
para realizar algunas inversiones. Si eligiera Panamá para este
propósito, estaremos hablando de una cuenta bancaria offshore, y la
inversión que realizará posteriormente será definitivamente de carácter
extraterritorial.
Por
el contrario, si decidiera abrir su
cuenta en Francia, no se consideraría una operación extraterritorial.
Francia, pese a tratarse de otro país, tiene un sistema fiscal similar
al español y al ser un país miembro de la Unión Europea cuenta con
diferentes tratados de colaboración e intercambio de información con
España.
La
persona de nuestro ejemplo no obtendría ninguna
ventaja especial por abrir su cuenta en Francia y desde luego la
confidencialidad de su depósito podría verse también seriamente
comprometida.
Cabe añadir que a las inversiones o
negocios
realizados dentro del propio país de residencia o, como visto en el
ejemplo anterior, en uno con un sistema tributario similar, se
describen con el término onshore
(dentro de la línea de la costa).
Siguiendo
la definición dada anteriormente, parece bastante sencillo establecer
cuando una operación económica puede considerarse extraterritorial y
cuando no. Pero en la realidad la línea divisoria a menudo no está tan
clara. Diversos organismos publican listas de los estados que son
considerados paraísos fiscales. Sin embargo, al margen de éstos,
existen numerosos territorios que de alguna u otra manera ofrecen
ventajas al inversor extranjero. Estas no siempre tienen que ser de
carácter fiscal.
Países
como Suiza o Letonia, se han destacado,
por ejemplo, por sus estrictas leyes de secreto bancario. Otro ejemplo
es Irlanda, que ofrece importantes beneficios fiscales para las
profesiones relacionadas con las artes creativas (escritores,
cantantes...).
De este modo, muchos inversores aprovechan
resquicios legales y características especiales de algunos países
considerados onshore, para utilizarlos como si fueran auténticas
jurisdicciones
offshore.
Regresar
de "qué significa offshore" a la página de inicio...
|