Hoy continuamos publicando la entrevista con José María Martínez Selva, autor de "Los paraísos fiscales. Uso de las jurisdicciones de baja tributación".
6.Muchos defensores de los paraísos fiscales sostienen que la libre competencia en materia fiscal es legítima y que además las decisiones al respecto corresponden a cada Estado soberano. ¿Qué opina usted al respecto?
Creo que tienen razón y que además la competencia fiscal ha beneficiado a los residentes en las jurisdicciones de alta tributación. Pero también es cierto que los acuerdos internacionales y las normas que permiten el libre intercambio de personas, bienes, servicios y capitales exigen que haya normas comunes y cierta reciprocidad. Dicho esto, no me parece admisible la hipocresía fiscal, es decir el hecho de que se limite a un enclave la capacidad para establecer los impuestos que considere oportunos a residentes y no residentes, mientras los países de alta tributación que establecen estos límites fomentan sus propios “agujeros” y “miniparaísos” fiscales.
7.¿Cree que algún día desaparecerán los paraísos fiscales como tales?
Creo que no han parado de evolucionar y que continuarán haciéndolo. Se asiste desde hace años a una primera división, de países “limpios” y cumplidores, cercanos a los países desarrollados, y a otros menos cumplidores. Por otro lado no cesan de incorporarse nuevos enclaves. Muchos países en vías de desarrollo, con economías de escasas dimensiones, ven en la oferta de servicios financieros una forma de mejorar el futuro de sus habitantes. Pero es muy difícil crear un centro offshore, y mucho más ganar una reputación que atraiga clientes. Por otro lado, en Oriente Medio y en Asia se ve el crecimiento imparable de centros financieros internacionales como Singapur, y la aparición de otros nuevos. Además en los países emergentes, en Hispanoamérica, y sobre todo en los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India, China), crecen tanto las grandes fortunas con necesidades de banca privada, como empresas exportadores con demandas que pueden cubrir los centros offshore. Mientras continúen los factores de oferta y demanda que los sustentan, habrá paraísos fiscales. Eso sí, la tendencia es a que sobrevivan los mejores: los más cumplidores con las normas internacionales de blanqueo de dinero y con una colaboración creciente con los países de alta tributación.
8.Tanto en su último libro como en el anterior “Los paraísos perdidos banca
offshore: fiscalidad y servicios bancarios en el exterior” dedica un estudio
detallado a la banca offshore. ¿Cuáles considera que son sus principales
atractivos, teniendo en cuanta que las ventajas fiscales quedan seriamente
limitadas por leyes de transparencia fiscal internacional y medidas
anti-elusión?
El avance de la cooperación con los países de alta tributación y las mayores exigencias de transparencia internacional van a limitar algunos de sus usos. En esencia la banca offshore está destinada a ser un instrumento para el depósito de fondos o como vehículo para inversiones offshore. Se trata de utilizar la cuenta para una finalidad comercial o de inversiones. La banca privada offshore desarrolla una gran actividad en la gestión de las inversiones de sus depositarios. Ahora bien, en estos momentos está pagando las consecuencias de un cambio de rol, cuando hace unos años pasaron de ser banqueros conservadores a inversores arriesgados. Creo que se está rectificando y su estrategia está cambiando. Habrá que esperar a ver su evolución.
9.¿Cree que Suiza, a pesar del reciente anuncio de recortes en el secreto
bancario, sigue siendo el paraíso bancario por excelencia o cree que hoy en
día existen jurisdicciones más atractivas? ¿Si es así cuáles?
La Confederación Helvética continúa siendo el centro bancario por excelencia, pero lleva años perdiendo atractivo, y cada vez las presiones de la OCDE tendrán más efecto en sus bancos. Como he dicho antes, su banca privada en general está purgando los excesos de inversiones arriesgadas de los últimos años. Es una predicción difícil. Creo que perderá atractivo a favor de jurisdicciones más lejanas como Singapur u otros centros de Oriente Medio y Asia.
10.Sus dos libros sobre paraísos fiscales son de los pocos en castellano,
por no decir los únicos, que analizan a estos territorios desde una óptica
independiente, no reivindicativa. ¿Nos deleitará con algún nuevo título
algún día?
Aprovecho para anunciarles la próxima aparición de la segunda edición de “Paraísos fiscales. Uso de las jurisdicciones de baja tributación”. Espero que tenga tan buena acogida como los anteriores.
Fin de la entrevista.