El quinto foro global de la OCDE sobre transparencia fiscal, celebrado en México, ha finalizado sin que se acordara ningún tipo de sanciones contra los paraísos fiscales, aunque los países participantes se comprometieron un programa de inspecciones del marco fiscal de cada país, así como la creación de una Secretaría y un grupo de control especial para vigilar el progreso de las medidas para el intercambio de información fiscal.
A continuación presentamos un resumen de los principales puntos acordados.
1. Restructuración del Foro Global sobre transparencia fiscal y establecimiento de sus órganos de Gobierno.
Con motivo de fortalecer al foro global, se decidió la creación de una secretaría independiente, en el marco del Centro de Política Fiscal de la OCDE. Esta Secretaría serviría de órgano consultor tanto a países miembros de la OCDE como a otras jurisdicciones.
Se acordó que el foro será el órgano gobernante para todas las decisiones relacionadas con la transparencia fiscal y se le dará un mandato de 3 años para conseguir avances en política tributaria.
2. Proceso de revisión y control en grupo.
Se establece un proceso de revisión y control de jurisdicciones del cual se encargará un grupo especial de evaluación (Peer Review Group o PRG), que verificará la situación fiscal y legal de todos los países miembros y de otros que se consideren de interés (básicamente paraísos fiscales). Las relaciones de los países miembros serán de igual a igual.
La mencionada revisión tendrá lugar en dos fases:
- Fase 1, durante la cual se examinará el marco legal y normativo en cada jurisdicción. Esta fase deberá comenzar a principios del 2010 y será completada durante los tres años siguientes.
- Fase 2. Se evaluará la implementación de los estándares fijados por la OCDE, en cuanto a buenas prácticas legales, comerciales y fiscales. Esta fase comenzará simultáneamente con la fase 1 y su duración todavía no está claramente definida, ya que se encargó al grupo especial de evaluación (PRG) la propuesta de un calendario de revisiones.
Aparte de las dos fases mencionadas, el foro global también observará el progreso en los instrumentos de intercambio de información fiscal, tales como tratados bilaterales (los famosos TIEA) o convenios sobre doble imposición. Se realizará un reporte continuo de estos acuerdos diferenciando entre los que solamente hayan sido firmados firmados y los que ya se encuentren en vigor. Se realizarán reportes anuales de progresos.
Se entiende que este proceso de revisiones debe ser contínuo y se espera que los países que reciban recomendaciones de la OCDE las pongan en práctica.
3. Aceleración de negociación de acuerdos.
Se tratará de impulsar la aceleración de acuerdos en materia fiscal, mediante negociaciones multilaterales, que conlleven la firma de acuerdos simultáneos entre varios países o zonas económicas.
4. Ayuda a los países en desarrollo en la implantación de sistemas fiscales.
Se estudiará la manera de integrar a los países en desarrollo, para que también puedan beneficiarse del trabajo del foro e implementar sistemas fiscales eficientes.
En cuanto a los próximos eventos, se fijó el siguiente calendario:
- Primera reunión del PRG: octubre del 2009
- Primer reporte sobre progresos en acuerdos de intercambio de información fiscal: Diciembre 2009
- Próxima reunión del foro global: antes de junio de 2010.
En la reunión prevista para el año que viene se evaluará el progreso en la firma de acuerdos, primeros resultados de la fase 1, iniciativas multilaterales para intercambio de información y reporte sobre posibilidades de ayuda a países en desarrollo.
Como resumen podemos decir que entramos en una fase de revisión y control más exhaustivo y continuado a las diferentes jurisdicciones, aunque en principio no se esperan sanciones inmediatas contra ningún país. Entendemos que se podrían producir llamadas de atención a aquellos paraísos fiscales que no hayan tomado ningún tipo de acción hasta la cumbre del foro global del próximo año.
Dudamos sin embargo de que se vaya a producir ninguna sanción real contra paraísos fiscales al menos hasta la finalización del mandato de los tres años. No obstante, al institucionalizar los mecanismos de control, todo parece indicar que el movimiento está aquí para quedarse, aunque habrá que ver si no pierde fuerza una vez que se remonte la crisis económica y los países no necesiten tan desesperadamente de nuevas formas de financiación.