El blog de los paraísos fiscales

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Etiqueta - Francia

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jueves, Febrero 18 2010

Francia publica su propia lista de paraisos fiscales.

Francia lleva meses anunciando la publicación de su propia lista de paraísos fiscales y la posible aplicación de sanciones contra las naciones recogidas en ella. Finalmente, hace unos días el diario Le Figaro desveló el misterio. Para decepción de los movimientos anti-globalización, la lista sólo recoge a 18 países, que son básicamente los mismos que los de la OCDE (esta tiene todavía identificados a 23 países entre la “lista gris” y la “lista de otros centros financieros”), habiendo retirado aquellos que ya cuentan con tratados bilaterales con Francia, como Andorra o Vanuatu.

Los países de la lista francesa son los siguientes: Anguilla, Belice, Brunei, Costa Rica, Dominica, Filipinas, Granada, Guatemala, Islas Cook, Islas Marshall, Montserrat, Liberia, Naurú, Niué, Panamá, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y Granadinas.

Quedan fuera todos los paraísos fiscales europeos, incluyendo Suiza, a la que Francia había amenazada repetidamente a raíz del enfrentamiento por las listas robadas del banco HSBC en Ginebra.

Todavía no se conocen exactamente que tipo de sanciones se van a adoptar, pero se adelanta que podría establecerse una mayor tributación para todas las operaciones relacionadas con estos países. Es decir, que se perseguirá a quien declare ingresos o negocios con estos países lo cual no servirá de mucho teniendo en cuenta que la mayoría de los capitales evadidos obviamente no se declaran y regresan a sus propietarios a través de países intermediarios.


La sensación generalizada en el sector es que el movimiento en pro de la transparencia fiscal está perdiendo fuelle a medida que pasan los meses. Es poco probable que lleguen a aplicarse sanciones serias contra los todavía considerados paraísos fiscales a corto plazo. Las reuniones del foro global sobre transparencia fiscal también parecen retrasarse una y otra vez y es muy probable que los resultados finales de su trabajo acaben siendo una versión muy descafeinada de las pretensiones iniciales.
Todo indica que seguiremos teniendo paraísos fiscales para rato.

martes, Febrero 2 2010

Panamá firmará tratado fiscal con Francia.

La república de Panamá firmará un tratado fiscal con Francia en breve. Al menos es lo que aseguró el Ministro de Economía y Finanzas panameño Alberto Vallarino, tras su reciente visita a Francia. 

Según comentó el Ministro, su Gobierno “está dispuesto a acabar con la falsa reputación de paraíso fiscal” que tiene Panamá.  El nuevo ejecutivo panameño ha venido desmarcándose desde su llegada al poder, de los llamados paraísos fiscales clásicos, buscando alinearse con grandes centros financieros de la talla de Singapur o Hong Kong. A pesar de ello, lavar su imagen no será fácil, habida cuenta que el pequeño país del istmo ha venido promocionándose como refugio fiscal durantes años y vendiendo Fundaciones de Interés Privado a todo individuo sediento de privacidad. Cambiar este modelo no será fácil, aunque Panamá cuenta con la ventaja de tener otras fuentes generadoras de riqueza, como sus ingresos por el Canal o el turismo.

En cualquier caso y siempre según el ejecutivo panameño, se habría contactado ya con las embajadas de los principales países europeos proponiendo la suscripción de acuerdos bilaterales y convenios fiscales, con la intención de que Panamá deje oficialmente de ser un paraíso fiscal antes de finales de este año. 

martes, Diciembre 29 2009

Enfrentamiento fiscal entre Francia y Suiza: el caso HSBC.

Andan caldeados los ánimos estos días entre Francia y Suiza. El sonado caso del robo de listas de clientes por parte de un empleado en una sucursal del banco HSBC en Ginebra, está avinagrando las relaciones entre ambos países.

 

En Mayo del 2008 se conoció que el ex empleado e informático del HSBC Hervé Falciani había al parecer conseguido sacar del banco un listado con datos sobre 130.000 clientes, 3.000 de ellos franceses y al parecer lo habría vendido al Gobierno francés. Desde entonces, este caso que se asemeja bastante al acontecido anteriormente con el banco LGT de Liechtenstein ha enturbiado seriamente las relaciones entre Francia y Suiza.

El país galo mantiene que tiene derecho a usar la información suministrada en la lucha contra el fraude fiscal, mientras Suiza considera que dichas pruebas han sido obtenidas de forma ilegítima, violando la ley suiza y la legalidad internacional. Incluso van más allá, pidiendo la extradición de Falciani. Según declaraciones del ministro de finanzas suizo Hans Rudolf Merz ya existen los medios para solicitar un intercambio de información fiscal y se han establecido procedimientos legales al respecto. En señal de protesta, el Gobierno helvético decidió congelar la ratificación del convenio sobre doble imposición firmado con Francia el pasado verano y que precisamente estaba destinado al intercambio de información fiscal bajo determinados supuestos. El ejecutivo francés por su lado, amenaza con incluir a Suiza en su nuevo listado de paraísos fiscales que piensa publicar en 2010, lo que podría suponer la aplicación de sanciones o recargos sobre las transacciones bancarias con el país de los Alpes.

 

Este caso una vez más abre el debate: ¿es legítima la lucha contra el fraude fiscal si emplean métodos ilícitos para ello? Nosotros creemos que no y principalmente por una razón puramente judicial. En cualquier país democrático, una prueba obtenida sin una orden de registro, de forma fraudulenta o mediante escuchas telefónicas ilegales no es aceptada ante un tribunal, incluso en el caso de delitos graves como el terrorismo o el narcotráfico. Entendemos que esta doctrina es igualmente aplicable a asuntos fiscales. Aunque estas reglas de juego impliquen que en determinadas ocasiones un criminal salga impune, suponen sin embargo el fundamento legal de nuestras garantías constitucionales. En el caso del contencioso franco-helvético la información procede de un acto ilegal: el robo de información confidencial. El hecho además tiene poca justificación ya que Suiza precisamente ha acordado colaborar con el fisco francés en asuntos fiscales siempre y cuando éste pueda proporcionar evidencias claras de sospecha de fraude, cosa que también es lógica.

 

El caso resulta aún más curioso debido a que el abogado de Falciani sostiene que éste no vendió la información, sino que la cedió de formar gratuita y anónima por su disposición de luchar contra el fraude, por lo que la prensa económica lo ha bautizado como el “Robin Hood de las finanzas”. El HSBC sin embargo mantiene que esta información es falsa y que Falciani habría tratado de vender los datos también a otros Gobiernos, ya que contenía datos de ciudadanos de diferentes países, incluyendo a artistas y políticos. De hecho, siempre según informaciones del banco, la sustracción de los datos se habría descubierto porque el ex empleado intentó venderlos en el Líbano, momento en el que fue descubierto.

 

Está por ver como terminará este contencioso fiscal entre los dos países vecinos. El Gobierno francés del presidente Sarkozy está siendo especialmente combativo en el tema de los paraísos fiscales, lo que ya le ha valido veladas enemistades en el Reino Unido, debido a sus ataques al centro financiero de la “City” de Londres y su presión para reformar las leyes relativas a los “hedge funds”, los fondos de inversión de alto riesgo para ricos.

¿Será Francia el nuevo abanderado de la lucha contra la evasión fiscal o sólo estamos ante un nuevo episodio de afán de protagonismo del presidente Sarkozy? En cualquier caso parece que la tensión en relación con el mundo offshore no se relajará en el 2010.

lunes, Septiembre 14 2009

El Gobierno francés prepara medidas contra los paraísos fiscales.

El Gobierno francés estaría preparando medidas extraordinarias para luchar contra el uso de los paraísos fiscales. Según informaciones de algunos importantes diarios franceses se trataría de legislación especial dirigida contra los países considerados no cooperantes con los estándares de transparencia de la OCDE. Actualmente, la “lista negra” está vacía, existiendo un número importante de países en la “lista gris”, pero esto podría cambiar a partir de marzo del 2010, cuando el foro global para la transparencia fiscal tiene previsto realizar una evaluación en profundidad sobre los “avances” hechos por los diferentes países. Sería en este momento, cuando los Estados que no hayan hecho esfuerzos de transparencia, podrían pasar a engrosar la lista de los “no cooperantes” y podrían comenzarse a aplicar determinadas sanciones.

De entre las medias mencionadas por el ejecutivo francés, estaría el aumento del gravamen sobre ingresos pasivos, principalmente dividendos e intereses, generados por empresas situadas en paraísos fiscales. Estos impuestos podrían aumentar, desde los valores actuales de entre el 15 y el 30% hasta un nada despreciable 50%. Además se negaría cualquier deducción fiscal a entidades situadas en dichos territorios.
Pero esto no es todo, incluso se anunció la posibilidad de gravar con impuestos de hasta el 50% cualquier transferencia bancaria que tenga como destino un paraíso fiscal.

Estas medidas, por contundentes que parezcan, son sin embargo relativamente difíciles de llevar a la práctica, ya que seguramente no se podrá impedir que se establezcan sociedades “pantalla” en países no listados como paraísos fiscales, a través de las que fluyan los fondos. Una unidad sin fisuras para sancionar a estos territorios también es relativamente difícil de conseguir, ya que especialmente determinados países asiáticos o de Oriente Medio tradicionalmente no cooperan con este tipo de medidas. Finalmente, se espera también que la lista de jurisdicciones no cooperantes quede enormemente reducida, ya que seguramente casi todos los países firmarán al menos los doce acuerdos bilaterales de intercambio de información fiscal que actualmente se precisan para abandonar la “lista gris” de paraísos fiscales. Por otro lado, se podrá esperar un mayor auge de otros territorios como Hong Kong, Singapur o Malasia, que actualmente no se consideran paraísos fiscales, pero cuyas legislaciones permiten operar de manera muy parecida y con similares beneficios.
Cuestiones como sociedades radicadas en paraísos fiscales, pero que tienen cuentas bancarias en países considerados “respetables” o el uso de intermediarios como agentes o casas de cambio de divisas situadas “onshore”, son otros mecanismos que pueden aguarle la fiesta al Presidente Sarkozy.

lunes, Agosto 31 2009

Evasión fiscal y banca offshore. Francia declara tener 3000 nombres de evasores fiscales con cuentas en Suiza.

Continúa la campaña contra la evasión fiscal y de acoso sobre la banca offshore. Según se ha conocido hoy a través de un importante diario español, Francia habría conseguido los nombres de 3000 evasores fiscales con cuentas en Suiza. No se han facilitado detalles sobre cómo se obtuvo dicha información, si mediante la colaboración de las autoridades suizas, los propios bancos, mediante el soborno de un empleado corrupto como ocurrió en un reciente caso en Liechtenstein o si simplemente hicieron públicos datos resultantes de las habituales investigaciones en materia fiscal.
Entendemos que se trata una vez más de una clara operación propagandística que pretende minar la moral de aquellos que esconden sus capitales en bancos extranjeros. No obstante, la imagen de omnipresencia que pretenden dar las autoridades fiscales de los países con altos impuestos, poco tiene que ver con la realidad.

Las “grandes victorias” que según los medios han obtenido algunas administraciones tributarias, muchas veces no son más que acuerdos de mínimos que se pregonan a bombo y platillo para amedrentar a la opinión pública ante la evasión fiscal.
Veamos sólo como ejemplo el caso del IRS estadounidense contra el banco suizo UBS. Según el acuerdo alcanzado recientemente, el banco cederá los datos de 300 cuentas supuestamente relacionadas con la evasión fiscal, cuando inicialmente el IRS había solicitado 52.000 nombres. El que quiera vender esto como un gran éxito o es un hipócrita o no sabe calcular porcentajes. También es más que probable que en el caso de los 300 supuestos evasores fiscales se trate de individuos lo suficientemente imprudentes para abrir una cuenta en su propio nombre, en vez de utilizar una sociedad offshore formada a tal efecto, o de los que el IRS ya disponía de gran cantidad de información, por lo que seguramente se trataría de casos tan claros que el banco no habría tenido forma de negar la evidencia.
Que el IRS aceptara no ir a juicio por los otros 51.700 casos, da una idea de las esperanzas de éxito que tenía de ganar el juicio. Una vez más se impone el “todo vale” con tal de conseguir unas monedas más para las vacías arcas estatales. Lo que importa en especial, es conseguir titulares para que el ciudadano de a pie entienda que ya no existe impunidad para la evasión fiscal y se lo piense dos veces antes de acudir a la banca offshore para ocultar capitales.

Según parece, esto en parte se está consiguiendo, ya que en los casos de evasión fiscal vistos hasta ahora, el miedo a un juicio es tan sumamente grande, que en muchas ocasiones se prefiere llegar a acuerdos precipitados, antes de evaluar realmente la solidez de las pruebas que tiene la parte contraria.
Recordemos por ejemplo el caso de hace unos meses, en el que las autoridades fiscales alemanas sobornaron a un empleado del banco LGT de Liechtenstein para conseguir un disco con datos de depositantes germanos. Estos, viéndose descubiertos, rápidamente llegaron a acuerdos con el departamento de hacienda, mostrándose dispuestos a pagar importantes sumas, a cambio de eludir la cárcel. ¿Pero realmente habrían ido a la cárcel? ¿Es que acaso ahora es legal conseguir pruebas para un juicio por medio de sobornos y la violación de las leyes de otro país? ¿Habrían resistido estas pruebas delante de un tribunal? Sinceramente es más que dudoso. Todos recordamos casos en los que se absolvieron acusados por la aportación de pruebas ilegales, como escuchas no autorizadas, coacción, etc.  Y, la verdad sea dicha, es harto improbable que una orden judicial de un país democrático pudiera autorizar el soborno como método de obtención de pruebas, sobre todo si como consecuencia de él se violan las leyes del otro país. Una cosa es que una central de inteligencia utilice este tipo de métodos para recabar información para sus fines y otra muy distinta es que esto se sostenga ante un tribunal de justicia.

En cualquier caso, es evidente que los grandes bancos, tradicionalmente conocidos por albergar importantes capitales procedentes de la evasión fiscal, encierran un riesgo mucho mayor de recibir coacciones o ser sometidos a operaciones especiales de Gobiernos extranjeros. Este es quizás uno de los motivos por los que están perdiendo popularidad, a favor de entidades de nombres menos “glamourosos”, pero que ofrecen un nivel de seguridad y privacidad mucho mayor, al encontrarse al margen del “torbellino mediático-propagandístico”.
Será interesante conocer, si lo llegamos a saber algún día, de dónde salieron los supuestos 3000 nombres que anunciaron las autoridades francesas y cuál fue el método de obtención. Otro caso de cesión voluntaria de información por parte de un banco suizo, podría cuestionar (al menos delante de la opinión pública) la seguridad de las cuentas en dicho país, lo que provocaría seguramente una huida de capitales hacia otros lugares, o al menos a otros bancos, azuzando de nuevo el fantasma de la descapitalización contra las grandes entidades, ya de por sí tocadas por la crisis.

En cualquier caso, si no se producen amnistías fiscales que incentiven la declaración de capitales no declarados, es obvio la evasión fiscal va a continuar, ya que los evasores no obtendrían ninguna ventaja por “volver al redil” por lo que siempre les compensaría más correr un cierto riesgo. En especial si se demuestra, como se ha podido ver en los ejemplos anteriormente mencionados, que no es tan fiero el león como lo pintan y que la banca offshore, para quien tome las mínimas precauciones que dictan el sentido común, sigue siendo razonablemente segura y privada.

Aileen Rodríguez

Asesora de banca, finanzas e inversiones internacionales.

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