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Andorra Offshore

Andorra Offshore - PARAISOS FISCALES

Ficha Informativa de la Jurisdicción Offshore

Andorra es un pequeño principado europeo, enclavado en la cadena montañosa de los Pirineos, limitando al sur con España y al norte con Francia. El país tiene una extensión de tan sólo 468 kms cuadrados, correspondiendo gran parte del mismo a alta montaña. 
La capital del principado es Andorra la Vella, en la que viven unos 24.600 de los 84.500 habitantes del país. La población está compuesta por un 37% de andorranos, habiendo una importante colonia extranjera, entre la que destacan españoles (32% de la población total), portugueses (16%), franceses (6%) y otras nacionalidades (9%). El clima es mediterráneo de alta montaña, oscilando la temperatura anual entre los -2 y los 25 grados. El idioma oficial es el catalán, siendo sin embargo el español la lengua más hablada. Andorra es un país independiente desde el año 1278 cuando un reparto de tierras entre señores feudales dio lugar al nacimiento del pequeño Principado. Desde entonces el país ha mantenido su independencia prácticamente de forma ininterrumpida, en gran parte gracias a su declarada neutralidad y a la protección de los dos Estados vecinos, Francia y España. Estos dos Estados, a través de una curiosa fórmula heredada del medievo, intervienen la Jefatura del Estado andorrano.   

Situación política

El país es un co principado parlamentario, estando la Jefatura del Estado compartida por dos co príncipes, que son el Presidente de la República Francesa y el Obispo de la comarca española de la Seo de Urgell. El parlamento y el jefe del Gobierno son elegidos por sufragio universal gracias a la constitución de 1993, que eliminó los últimos vestigios del pasado feudal del país y lo convirtió una democracia plena. 

Economía

El pilar fundamental de la economía andorrana es el turismo. Sus excelentes pistas de esquí, sus centros comerciales y su condición de paraíso fiscal hacen que el pequeño principado reciba una media de 11 millones de visitantes al año. No es de extrañar que el sector produzca más del 80% de su producto interior bruto. Otras actividades menores como la agricultura, en especial el cultivo de tabaco, la ganadería y algunas pequeñas industrias de transformación (cigarrillos y muebles), completan la balanza de pagos del país. 
La situación económica del principado tradicionalmente ha sido excelente, habiendo tenido siempre unas cuentas públicas saneadas, ostentando además el nivel de desempleo más bajo del mundo (técnicamente igual a cero). No obstante, la crisis financiera e inmobiliaria que se inició a finales del 2008, han puesto al país en una situación más complicada. Las dos principales fuentes de ingresos del Estado, el impuesto de transmisiones y el impuesto sobre productos de consumo, se vieron drásticamente reducidas, debido a una bajada importante en la demanda. Se espera poder corregir estos efectos adversos a medida que se produzca una reactivación del consumo y mediante la introducción de un futuro sistema de impuestos directos. 

Comunicaciones 

El país no cuenta con ningún aeropuerto, puerto, ni ríos navegables. La única vía de acceso es por carretera, desde España o Francia. Las carreteras son buenas, pero su situación montañosa y alejada de las grandes ciudades complica el acceso. 

Moneda 

El Principado no posee ni emite divisa propia. El principado utiliza el Euro como moneda de curso legal, debido a su estrecha relación con Francia y España. 
 

Sistema legal 

El sistema legal de Andorra está basado en el Derecho Continental o Código civil. Tiene cortes de justicia independientes, cuyo órgano superior es el Tribunal Constitucional de Andorra. 

Telecomunicaciones 

El sistema de telecomunicaciones es bueno, existiendo acceso a Internet de alta velocidad en todo el país. Los costes se encuentran en la media de los estándares europeos. 

Paraíso fiscal andorra

Sector offshore

Andorra no es un paraíso fiscal al uso. No existen leyes especiales ni un régimen offshore diferenciado para las sociedades o la banca. En parte porque esto en realidad tampoco es necesario, debido a que en el Principado de por sí no aplica ningún impuesto directo sobre las personas físicas, ni sobre las jurídicas, sean estas residentes o no. No existe un impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ni impuesto de sociedades. Las arcas públicas se financian principalmente a través de impuestos indirectos, como los derechos de aduanas, tasas sobre suministros (agua, luz, etc.), registro de vehículos, de marcas, tasas anuales de empresas registradas, etc.  
La inexistencia de un Banco Central y de una moneda propia hace que tampoco existan controles de cambio de ningún tipo.

Sociedades andorranas

No existen sociedades offshore o International Business Companies (IBC’s) en Andorra, pero la inexistencia de impuestos directos permite a las empresas registradas en el Principado disfrutar de condiciones muy similares a las existentes en otros paraísos fiscales. No obstante, el pequeño país está muy por detrás de otros centros financieros offshore en cuanto a flexibilidad legal. La constitución de empresas es lenta y burocrática, es necesario desembolsar el capital social totalmente y hasta hace poco existían numerosas trabas a la inversión extranjera. Hasta fechas muy recientes las leyes locales limitaban la participación extranjera al 33% del capital de una empresa. El resto debía estar en manos de andorranos o personas con más de 20 años de residencia en el Principado (10 años en el caso de españoles o franceses). Esta norma sólo era parcialmente eludible mediante la implicación de un residente actuando como “prestanombre”, que es como se llama localmente al accionista fiduciario. Este servicio es habitualmente ofrecido por los agentes de formación, pero complica y encarece los trámites además de no solucionar por completo el problema de la inseguridad jurídica, en un país que no reconoce la figura del trust.

Tipos de sociedades andorranas:

 Los tipos de sociedades existentes en el Principado son los siguientes:

  • Societat Limitada: Tiene un capital mínimo de 6.010 euros y debe estar completamente desembolsado. El número mínimo de socios es de dos.
  • Societat Anónima: Capital mínimo suscrito y desembolsado de 30.050 euros. Se puede formar a partir de tres accionistas.

Aparte existen también existe la sociedad colectiva (similar a una cooperativa), y las sociedades de personas, incluyendo la sociedad civil o el empresario individual.

Debido a que el país no es miembro de la UE y es considerado todavía como paraíso fiscal, las sociedades limitadas o anónimas establecidas en el Principado normalmente no son un vehículo adecuado para el comercio con la UE, debido a las restricciones que se les aplican.  Su uso como sociedades holding de manera directa, es complicado, debido a la ausencia de convenios sobre doble imposición, aunque esto actualmente está comenzando a cambiar. No obstante, las sociedades andorranas han sido usadas tradicionalmente en operaciones triangulares, en donde se establecía la sociedad operativa en un país que daba un trato favorable a los dividendos (como Malta, Chipre o algunos países del Este de Europa), pudiendo recibirse estas remesas libres de impuestos en el Principado, donde quedaban a buen recaudo y protegidos por el secreto bancario. 

Un modelo en evolución: el plan andorra 2020

El país de los Pirineos se encuentra actualmente en un proceso de transición entre un modelo de paraíso fiscal más clásico con el secreto bancario como máximo activo, hacia uno de jurisdicción de baja imposición según el modelo de países europeos de baja fiscalidad como Chipre o Malta. Al menos esa parece la intención del Gobierno local, que está desarrollando un ambicioso plan conocido bajo el nombre de Andorra 2020 que incluye una serie reformas legales que pretenden atraer empresarios e inversores extranjeros, reforzar la seguridad jurídica para las empresas y cumplir en mayor medida con los estándares de transparencia internacionales exigidos por la OCDE y el G-20. Con estas reformas, el país de los Pirineos trata de eludir las sanciones internacionales, pero seguir a su vez manteniendo suficientes atractivos para atraer inversiones y depósitos extranjeros.

El plan se inició en el año 2006 y desde entonces fueron aprobadas distintas leyes en este sentido. La más destacada sin duda es la “Ley sobre las inversiones extranjeras” que por primera vez permite el establecimiento de sociedades con un 100% de capital extranjero,  en más de 200 actividades económicas, consideradas de interés estratégico. Para aquellas otras que ya cuentan con un desarrollo suficiente, tales como la construcción o la hostelería, el porcentaje de participación de capital extranjero permitido se amplia del 33% al 49%. Andorra ha hecho además por primera vez,  algunas concesiones en materia de secreto bancario e intercambio de información fiscal. La introducción de la llamada “ley de intercambio de información fiscal” permite ahora que el Principado colabore en investigaciones sobre fraude fiscal con terceros países, siempre y cuando exista firmado un convenio sobre doble imposición. Desde la aprobación de la nueva ley en septiembre de 2009, ya se han suscrito varios convenios de este tipo, entre otros con Argentina y España. 

La segunda fase del proyecto, según fuentes del Gobierno andorrano, consistirá en la plena adecuación a los estándares internacionales de transparencia, además de la introducción por primera vez de impuestos directos. Se prevé que las actividades empresariales serán gravadas con un impuesto de sociedades de entre el 10% y el 15%, al nivel de los países de la UE con la fiscalidad más baja. 

Trusts

 La figura del trust no existe ni es reconocida en el Principado, debido a que es una jurisdicción de Derecho civil.

Banca offshore

 Se podría decir que Andorra más que un paraíso fiscal es un paraíso bancario. El sector consta de tan sólo 7 entidades, aunque gestiona recursos por alrededor de 25.000 millones de euros al año, lo que de una idea de su importancia. La mayor parte del capital está en manos de ciudadanos y grupos financieros locales, aunque existen también participaciones minoritarias de intereses franceses y sobre todo españoles. El organismo regulador es el INAF o Institut Nacional Andorrà de Finances, existiendo además una asociación sectorial llamada ABA o Associació de Bancs Andorrans, que integran los 5 grupos bancarios que controlan las mencionadas 7 entidades. Los bancos del Principado aplican políticas muy conservadoras, lo que hace que tengan ratios de solvencia muy elevados, que según cálculos recientes duplicarían a los de los bancos europeos. Hasta hace poco, también destacaban por su alto nivel de secreto bancario ofreciendo incluso las famosas cuentas numeradas, aunque solamente reservadas a clientes de un determinado nivel, con una relación larga y establecida con el banco.

El proverbial secreto bancario andorrano ha quedado sin embargo seriamente recortado con la aprobación de la “ley de intercambio de información fiscal” aprobada en septiembre del 2009, la cual abre la posibilidad de revelar secretos bancarios en el caso de evasión fiscal, siempre y cuando el país que curse la solicitud tenga firmado con el Principado un convenio sobre doble imposición. Si bien no se trata de un intercambio de información automático, sí permite facilitar información a demanda y para casos concretos.

Andorra está adherida también a la Directiva Europea sobre la Fiscalidad del Ahorro, que promueve que los ciudadanos de la UE cumplan con sus obligaciones fiscales sobre depósitos bancarios en otro país miembro o Estado asociado que ha firmado la directiva. Para ello se posibilitan dos opciones: el intercambio automático de información fiscal sobre la identidad de los titulares de las cuentas, o bien la retención de impuestos en origen, devolviéndose estos a cada país de manera conjunta, sin revelar la identidad individual del pagador. El principado ha escogido la segunda opción y por ello no revela la información de los titulares de las cuentas, pero sí retiene impuestos sobre los intereses pagados. La retención es del 20% para los años 2009 y 2010, incrementándose hasta el 35% a partir del año 2011. La directiva sin embargo no oculta que el objetivo final es el intercambio de datos automático, por lo que el actual sistema de retenciones tendrá fecha de caducidad.

Otras características destacadas de la jurisdicción

Sociedades holding
Andorra, en su condición de paraíso fiscal no ha contado hasta fechas recientes con convenios sobre doble imposición. Esto ha impedido en muchos casos su uso como jurisdicción para el establecimiento de sociedades holding directas. No obstante, han sido empleadas con relativa frecuencia en el marco de operaciones triangulares, en donde se establecía la sociedad operativa en un país que daba un trato favorable a los dividendos (como Malta, Chipre o algunos países del Este de Europa), pudiendo recibirse estas remesas libres de impuestos en el Principado, donde quedaban a buen recaudo y protegidos por el secreto bancario.  Este modelo resultaba especialmente interesante si el beneficiario establecía su residencia permanente en el Principado.

Convenios sobre doble imposición

Andorra no tiene convenios de doble imposición, pero algunos están en negociación, por ejemplo con España.

Mlat o tratados de asistencia legal mutua

Con la Unión Europea. La asistencia se presta en relación con actividades de terrorismo, narcotráfico y blanqueo de capitales u otros delitos graves. 

Tiea o tratados de intercambio de información fiscal.

Existen tratados de intercambio de información fiscal con Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Groenlandia, Islandia, Liechtenstein, Mónaco, Noruega, Países Bajos, Portugal, San Marino y Suecia.

Otros tratados/asociaciones

Andorra es miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU),  la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), y del Consejo de Europa.

Desventajas/amenazas

Andorra fue durante muchos años un refugio seguro para los capitales de las clases más acaudaladas, en gran medida por su estabilidad y su alto nivel de secreto bancario. Los recientes cambios legislativos han erosionado sin embargo seriamente su confidencialidad, especialmente para los residentes en la Unión Europea. Si a esto se suma la rigidez de la legislación andorrana en relación a la constitución de sociedades, la poca flexibilidad administrativa y los altos costes de formación, se puede decir que Andorra no es hoy por hoy una jurisdicción que ofrezca especiales atractivos, excepto para quien esté dispuesto a trasladar su residencia allí. 

Como comentado anteriormente, Andorra se encuentra en un proceso de transición. Dependerá en gran medida de la profundidad y del alcance de las reformas emprendidas, si el país puede convertirse nuevamente en un referente para la inversión extranjera. Son muchos los cambios que el pequeño Principado deberá acometer, si realmente aspira a convertirse en un centro financiero líder en Europa. No sólo deberá salir de la lista de paraísos fiscales para lavar su imagen internacional, sino que necesitará mejorar sus costes y flexibilizar aún más sus leyes, para que el capital extranjero pueda entrar sin trabas ni restricciones y con todas las garantías jurídicas. El proceso pasará inevitablemente por un mayor acercamiento a la UE lo que exigirá la introducción de impuestos directos como el de sociedades o el IVA. Al perder competitividad en el terreno fiscal, Andorra deberá ofrecer alicientes adicionales para compensar el hándicap de su aislamiento geográfico, sin puertos o aeropuertos cercanos, y la feroz competencia que se espera por parte de otros pequeños enclaves como Gibraltar, los cuales también tratarán de buscar su sitio en la nueva Europa de la transparencia fiscal.

Otra amenaza puede esconderse en la propia economía andorrana. Hasta la fecha, su situación de equilibrio presupuestario y financiero había sido envidiable. Sin embargo la inexistencia de impuestos directos hace a las recaudaciones del Estado extremadamente dependientes del consumo. Esto ha tenido como consecuencia que desde el inicio de la crisis económica a finales del 2008, la situación presupuestaria se haya degradado con rapidez. Así mismo la gran dependencia del turismo, hace a la economía andorrana vulnerable a cualquier cambio en la demanda o incluso en el medio natural. Un invierno con pocas nevadas puede tener un efecto desastroso sobre la recaudación del Estado. 

Por otro lado, si bien los ratios de solvencia de los bancos andorranos se encuentran todavía muy por encima del resto de Europa, los recientes cambios en el secreto bancario y la inseguridad jurídica que acompaña el proceso de reformas, podrían desencadenar una retirada masiva de capitales, si no se consigue crear rápidamente un marco atractivo para los negocios.
La gran dependencia política y económica de España y Francia, hacen a Andorra además muy vulnerable a presiones de estos dos países. 

Ventajas/oportunidades

Como se ha comentado, en la actualidad son muchas las incertidumbres que se ciernen sobre el pequeño país de los Pirineos. Si las reformas emprendidas llegan a buen término y Andorra normaliza sus relaciones con la UE, consiguiendo a su vez mantener una fiscalidad atractiva, podría convertirse en una localización adecuada para establecer sociedades operativas o sociedades holding. Su situación en Europa y el excelente sistema de telecomunicaciones también la harían candidata para el establecimiento de empresas de comercio electrónico. Hasta la fecha el desarrollo de este sector ha sido relativamente modesto, en gran parte debido a las restricciones sobre el capital de las empresas, que permitían que sólo un 33% del mismo estuviera en manos extranjeras. Con la nueva ley de inversiones aprobada en 2009, este escollo queda superado y ya es posible constituir empresas de comercio electrónico con un 100% de capital extranjero. Esto abre la puerta para un mayor desarrollo del sector. No obstante, hoy en día los costes de constitución de sociedades y el capital desembolsado exigido son todavía elevados.

A quien conviene andorra 

Para personas no residentes en la UE y ciudadanos de países que no tengan firmado ningún convenio de doble imposición con el país la confidencialidad todavía se mantiene, abrir cuentas personales al amparo del secreto bancario hoy por hoy ya no es recomendable. Todos los expertos coinciden en que esta práctica es un modelo caduco que tiene los días contados. En la situación actual, el Principado podría resultar todavía atractivo para personas físicas que establezcan su residencia permanente en el país, ya que obtendrían importantes ventajas fiscales. También sería una opción válida para ciudadanos de países que no son miembros de la UE, ni de la OCDE y que busquen operar un negocio en un entorno libre de impuestos y con seguridad financiera. No obstante existen opciones igualmente seguras y considerablemente más económicas en muchos otros países.

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