la banca extranjera
instituciones
y características
Entendemos
por banca extranjera, el conjunto
de las entidades financieras que operan fuera del propio
país de
residencia de una persona o empresa.
La progresiva
eliminación de las
trabas al comercio internacional, fomentado desde gobiernos e
instituciones como parte del proceso de globalización de la
economía
mundial, ha llevado aparejada irremediablemente también una
liberalización de los mercados
financieros. Cada vez son más frecuentes las
transacciones
entre diferentes países e incluso continentes, lo que ha
otorgado un
mayor protagonismo a la banca extranjera.
La libre
circulación de capitales a nivel internacional,
está en el
origen de la espectacular expansión de los grandes grupos
bancarios,
los cuales se han embarcado en importantes operaciones de compras y
alianzas. Pero no sólo las entidades financieras y las
empresas
multinacionales se han beneficiado de esta liberalización
del mercado
de capitales. Cada vez es más frecuente que el
pequeño inversor o
ahorrador particular recurra a la banca extranjera en busca de
inversiones rentables o mejores condiciones para sus ahorros.
Así,
hoy en día ya no es extraño, abrir una cuenta de
inversiones (brokerage
account) en algún gran centro de negocios extranjero, echar
un vistazo
al otro lado de la frontera en busca de un crédito o
hipoteca más
favorables o recurrir a la banca extranjera para obtener un mejor tipo
de interés para un depósito o una cuenta de
ahorro.
Internet ha contribuido
sustancialmente a este fenómeno, ya que ha facilitado la
difusión de
ofertas por parte de la banca extranjera, además de haber
simplificado
el contacto y los trámites de apertura de cuentas. Si bien
las
regulaciones contra blanqueo de capitales
y el terrorismo han endurecido las
condiciones de verificación de la identidad de las personas
que acceden
a servicios bancarios, en algunos casos todavía es posible
abrir
cuentas por correo, sin presencia física, siempre y cuando
se envíe al
banco la documentación necesaria debidamente certificada.
Otro motivo común
para recurrir
a la banca extranjera es la búsqueda de estabilidad
financiera.
Personas que viven en países con alta inflación,
con una moneda
nacional débil o en un entorno político, social y
económico inestable,
a menudo buscan refugio para sus ahorros en algún centro
financiero
internacional de confianza.
Numerosos particulares y
empresas transfieren capitales a los paraísos
fiscales y los centros financieros offshore,
para beneficiarse de las ventajas tributarias que estos ofrecen y para
gozar de un mayor nivel de privacidad.
Es precisamente en los paraísos fiscales, y limitadamente
también en
otros centros financieros importantes, donde encontramos un tipo
particular de banca extranjera, que se conoce con el nombre de banca offshore. Este tipo de
bancos están dirigidos a ciudadanos
y empresas no residentes y se encuentran regulados por legislaciones
especiales.
Estas no sólo
eliminan la
mayoría de las limitaciones que se imponen a los bancos
tradicionales,
como controles
de cambio y sobre transacciones
exteriores, sino que además eximen de impuestos
tanto a
los capitales depositados como a sus correspondientes intereses.
El resto de bancos, incluyendo tanto los situados en el propio
país de
residencia como a la banca extranjera tradicional, no están
amparados
por estas leyes especiales, por los que podemos definirlos como banca onshore.
En cuanto a los diferentes tipos
de entidades bancarias que existen (ya con independencia de que se
trate de instituciones onshore u offshore), podríamos
realizar una
clasificación según su ramo de actividad.
Así tendríamos:
- Bancos
centrales (central banks). Emiten las monedas nacionales
de los diferentes países y definen las políticas
monetarias de los
mismos.
- Bancos
corresponsales (correspondent banks). Son bancos que
prestan servicios a otros bancos dentro de un país. Es muy
habitual la
intervención de bancos corresponsales en las transferencias
internacionales, especialmente cuando se realizan cambios de
moneda.
- Bancos de
inversión (investment banks). Operan en la
bolsa y los
mercados financieros. Se dedican básicamente a la
compra-venta de
acciones, a gestionar fondos de inversión y a buscar
financiación para
grandes empresas.
- Banca
corporativa o empresarial (business banks).
Están
especializadas en medianas y grandes empresas a las cuales prestan
servicios específicos relacionados con el comercio.
- Bancos
comerciales (commercial banks). Son los bancos
“normales”
que todos utilizamos y cuyos clientes principales son los particulares
y las pequeñas empresas. Entre sus servicios más
comunes están la
apertura de cuentas corrientes y de ahorro, emisión de
cheques,
concesión de créditos hipotecarios y de consumo,
etc.
Dentro del grupo de los bancos comerciales, distinguimos
además entre
los bancos
minoristas (retail banks), los cuales ofrecen servicios
estándar a clientes normales y los llamados bancos
personales (private banks). Estos últimos se
enfocan a
personas con grandes recursos económicos y les ofrecen un
servicio más
personalizado. Muchos bancos offshore de hecho son bancos personales.
En el segmento de los bancos
minoristas o para particulares, existen diversas instituciones que
tienen características especiales. Cabe mencionar:
- Las cajas de
ahorro (savings banks). Operan de la misma forma que los
bancos minoristas normales, pero suelen dedicar sus beneficios a obras
sociales. Muchos cuentan con capital público o tienen su
origen en
fundaciones creadas por personas comprometidas con la sociedad. Son muy
populares en Europa.
- Cajas
postales (postal banks). Tienen un funcionamiento parecido
a las cajas de ahorros, pero dependen del servicio postal. En algunos
países, como es el caso de Suiza, están acogidas
a legislación
específica y son entidades muy solventes.
- Bancos
éticos (ethical banks). Han sido creados por
individuos e
instituciones críticas con el sistema financiero y
monetario. Destacan
por realizar inversiones en proyectos ética y
medioambientalmente
defendibles.
- Bancos
islámicos (islamic banks). Son instituciones
creadas para
cumplir con la ley islámica (sharia), que prohíbe
por ejemplo el pago y
cobro de intereses, por considerar esta práctica como usura.
Por último, no
debemos olvidar a
toda una serie de instituciones autorizadas, que realizan
actividades muy similares a los bancos, pero que no necesitan una
licencia bancaria plena para poder ejercerlas. Son normalmente
cooperativas privadas, que buscan ofrecer mejores condiciones de coste
a sus miembros. Las más conocidas son las llamadas Sociedades
de Crédito Hipotecario (building societies),
enfocadas
sobre todo a las hipotecas, o las Uniones
de Crédito (credit unions).
Cabe destacar que la
clasificación que hemos hecho no ha de tomarse en sentido
estricto.
Muchos bancos realizan funciones de diferentes tipos y no es
extraño
encontrar entidades que ofrezcan servicios comerciales a particulares,
pero también corporativos, funcionen como banco de
inversión, como
corresponsal, etc. Especialmente los grandes grupos
financieros suelen combinar todas estas diferentes actividades, ya que
cuentan con departamentos especializados para cada tipo de servicio.
Como conclusión
podemos afirmar
que la banca extranjera, especialmente la conocida como banca offshore ofrece
numerosas oportunidades interesantes para
la inversión y el ahorro. Las posibilidades de cada persona
y las
ventajas que pueda obtener, dependerán en mayor medida de su
capacidad
económica, su lugar de residencia y del tipo de
institución elegida
para estos fines.
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